Luis González Reyes nos presenta “En la espiral de la energía”

Luis González Reyes

Luis González Reyes se dedica a la formación y la investigación en temas relacionados con el ecologismo y la pedagogía. Es miembro de Ecologistas en Acción, donde ha sido co-coordinador de la organización durante 9 años y donde le conocí. Además de dar charlas y cursos, ha participado en varias obras de análisis desde el enfoque del ecologismo social. Acaba de publicar un libro, en el que he tenido el honor de colaborar en su corrección de estilo: “En la espiral de la energía”.

Luis, ¿nos explicarías el título? ¿Qué tiene que ver la energía con una espiral?

En la espiral de la energíaUna de las tesis que defiende el libro es que la historia tiene forma de espiral. Fruto del aumento de la complejidad de las sociedades humanas, se han ido repitiendo colapsos, crisis y saltos adelante. Cada uno de estos cambios, a su vez, tiene varias fases. Así, tras los colapsos se suceden prototípicamente etapas de reorganización, crecimiento y clímax. De este modo, la historia recorre ciclos, pero por ciclos no nos referimos a repetición, a un eterno retorno, sino a una espiral en la que se vuelve a pasar por etapas similares, pero en contextos y formatos distintos. En el libro recogemos muchas de estas vueltas de la espiral.

En estos cambios sociales, la energía disponible en cantidad y calidad ha sido determinante. En primer lugar y de forma fundamental, porque la complejidad social solo puede aumentar si se incrementa la energía utilizada por el sistema humano. De este modo, en el devenir de la historia la energía ha cumplido un papel determinante: ha marcado, junto a otros condicionantes como el clima y los recursos materiales disponibles, el marco de juego en el que se han desenvuelto las sociedades humanas. Ha determinado lo posible. Después, dentro de ese contexto, han sido los seres humanos quienes han tomado las decisiones.

En este sentido, el libro recorre momentos fundamentales en la historia de la humanidad. Uno fue el paso del metabolismo forrajero al agrícola, lo que generó profundas mutaciones sociales acopladas a una mayor disponibilidad energética. Un segundo salto determinante fue la aparición posterior de la guerra, el patriarcado y el Estado, los tres íntimamente relacionados. Este tránsito también se hizo con un salto energético acoplado, en concreto la extensión de la domesticación de los animales y de la explotación del trabajo humano. Un tercer momento fundamental fue el inicio del capitalismo fosilista con la Revolución Industrial, que transformó profundamente las sociedades del planeta y nuestro entorno. Ahora estamos viviendo otra gran transición energética, un nuevo marco de juego radicalmente distinto. Solo que en esta ocasión, en lugar de aumentar la cantidad y calidad de la energía disponible está empezando a disminuir. La espiral gira de nuevo, impulsada por cambios energéticos, para ponerse junto al metabolismo agrícola pretérito, pero necesariamente con características distintas. (suite…)

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